Historia


CATALUÑA ES HELENA

CATALUÑA ES GRIEGA
SI HAY LIBERTAD DE EXPRESIÓN, SOBRAN LAS CONSULTAS, ¡CATALUÑA ES HELENA!

Hace dos mil quinientos años, la península ibérica empezaba en el rio Ródano y acababa en el océano Atlántico. Estaba poblada por indígenas primitivos, que se dice llegaron después del gran diluvio en busca de nuevas tierras. Las dos tribus primitivas se llamaban Tharsianos y Tubalistas. Se supone que eran los predecesores de las próximas etnias que ocuparían la península, iberos y celtas, más tarde Celtíberos, resultado de las continuas mezclas entre los nuevos ocupantes (…)

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MAYSZEA

EL MAÍZ NO VINO DE AMÉRICA LATINA

¿QUIEN REESCRIBIRÁ LA HISTORIA COMO SE MERECE?
Hace tiempo leí y disfruté de un artículo en un blog sobre la procedencia del Ananá vulgarmente piña y no me refiero a la graciosa forma de referirse a un sopapo o un violento choque contra un obstáculo, si no al escamoso fruto ¡TROPICAL!


LA BATALLA NAVAL DE LAS ECHINADAS

Cada amanecer, todos los sábados por la noche, con la llegada de la primavera, al cruzar el viejo puente lo primero que se veía, era una serie de pies que colgaban de la cornisa hasta la mitad de la calzada, desafiantes, y cada vez que aparecía un vehículo al principio del tablero, se levantaban tan sincronizado¬s, como rifles de fusilamiento, que asustaban a los conductores y les hacían apartarse hacia al otro lado de la carretera con tanta premura y desconcierto que parecía que se precipitarían en las desprevenidas aguas del Aqueloo. Cada intento de “suicidio” se acompañaba de carcajadas por la gran hazaña, y un trago del frasco de aguardiente que Christos se aseguraba que nunca faltase de sus borracheras nocturnas!

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Cuarenta Años Mas Tarde, Mismo Lugar, (Ensayo)

El Hidalgo en la batalla de Cervantes.
Casi cuatro años después de la gran batalla en Echinades, la Galera “El Sol”, surcaba con gracia, amablemente, las olas del Mediterráneo tratando de arrimarse a un palmo de tierra de la patria anhelada, que se antojaba intangible é ilusoria como la misma figura distorsionada del “insigne” y pícaro hidalgo que justo empezaba a dibujarse en la imaginación refinada de Don Miguel de Cervantes Saavedra! Había remontado Marsella y puesto rumbo hacia las costas catalanas donde le esperaban gloria y alabanzas y una privilegiada posición en la Armada Española.