Ítaca Homérica – Esp


Nicolás F. Kampánis, Geólogo Universidad Aristóteles, Tesalónica – Homerista

Nicolás F. Kampánis, Geólogo Universidad Aristóteles, Tesalónica – Homerista Investigación por Homérico Dulíchion (Dolíqui)   El archipiélago perdido cerca de Mesológgi Un conjunto de varias islas juntas se llama archipiélago. Por ejemplo las islas del mar Egeo componen el archipiélago Heleno. Las Equinadas pertenecen en esta categoría geográfica pero en realidad es medio archipiélago, sin que ello signifique que el resto constituye parte de la Atlántida perdida, porque las islas que faltan son frecuentemente transitables a pie y sin ferry ya que constituyen las colinas del campo al oeste y enfrente de Mesológgi.   QUE ES LA COMPARATIVA CRONOLOGICA Hay […]


OINIADES DULICHION

Odiseo y el Navegante 9. Y último. La aniquilación tenía su alegato.

Odiseo y el Navegante 9. Y último.
La aniquilación tenía su alegato.

-¡Majestad! Después de todo, ¿Que estamos haciendo aquí, lejos de Ítaca, huyendo de nuevo?
-No huimos, volvemos.
-¿Donde? Pero el regreso no era a Ítaca?
-No el regreso es a África, o a Iberia, o a Thesprotia. Donde espera una nueva tierra.
-¿Y el reino majestad? ¡Ítaca!
-Aquí no hay nada más que hacer navegante. Ya no nos queda nada. Ya no nos quiere “nadie”… Dejamos desolación, muerte y despojos. Alguien siempre esperará agazapado, para quitarme la vida.
-¿Y su familia majestad?
-Ya no me queda familia (…)


ODISEO Y EL NAVEGANTE, Canto 8. FEACIOS, Bienvenida y DESPEDIDA

ODISEO Y EL NAVEGANTE,
Canto 8. FEACIOS, Bienvenida y DESPEDIDA

Año 1174. Finales de Marzo. Es extraordinario como ha cambiado la civilización en veinte años. Y la tecnología. Que esplendido palacio construyeron estos foráneos en cinco, seis lustros. ¿Y sus barcos de abeto negro? Pentecónteros imponentes. Tres velas en armonía con los cincuenta y dos remeros y dirigidos con la sota y la quilla para que el viento recorra toda la curvatura de las velas… Es para soñar… (…)

CORFU

Odiseo y el Navegante Tocado y hundido

Odiseo y el Navegante
Tocado y hundido

-¡Entonces borremos los cantos de una tacada!
-La Ilíada ha sido un gran canto épico. Una gran guerra.
-¿Guerra o batalla?
– ¡Guerras! Ya me explicaré.
-¿Y la Odisea? ¿Mis hazañas?
– Tus mayores hazañas están en la Ilíada…
-¿Así que lo otro no sirve? Tantas aventuras, lucha, sufrimientos y desdichas. Bordadas y naufragios, anhelos, desdenes y nostalgias. ¿Y yo que fui? ¿Un charlatán? ¡Tocado y Hundido!

δικο μασ

eyxes

Odiseo y el Navegante 3. El Clan,

Odiseo y el Navegante
El Clan,
-¿Hoy hace frio verdad amigo?

-Ni que lo digas

-Porque no te retiras a mis aposentos y te duermes un poco. Seguiremos mañana.

-Prefiero quedarme. Nunca sé que puedo encontrarme al despertar. ¿Y si se va todo a mi alrededor? ¿Y si el sueño se apodera de mi memoria? ¿Si la claridad desvanece y pierdo de mis ojos la realidad que me guía? ¿Y si los actores se vuelven invisibles, sombras sin alma y sin razón y me despierto en un despreciable diván sin relato y sin gloria? Prefiero quedarme, callado y discreto. No pienso molestarte más con mis indolentes preguntas…se lo ruego.


EL INTRUSO, (“SASSENACH”).

EL INTRUSO, (“SASSENACH”).

Otra vez frente la caja tonta haciendo zapping! Vulgarmente, como sentenciaría mi buen amigo Mentor, cambiando los canales sin ningún orden y lo que es peor, sin interés. ¡Típico! Me fastidia la burda repetición de los telediarios, y peor el burlesco trio de unos presentadores que se pitorrean, por la desaparición de unos ciudadanos despreocupados, que nadie sabe a cierto si desean a que les encuentren, o prefieren que les dejen en paz.

Dulichion-Homerico-7

Penteconteros

Odiseo y el Navegante Canto 1. Ténedos

Odiseo y el Navegante

Canto 1. Ténedos

Año 1184, mediados de Marzo. El polvo de la ceniza se mezcla con las partículas humanas que se desintegran sobre las hogueras. Los muros derivados, los patios lagunas de sangre rancia, turbia y fermentada. Silencio y horror. Hedor y angustia en los ojos de los pocos que sobrevivieron a la catástrofe. Mujeres, ancianos y niños. Unas centenas, ni eso…

Extramuros; los últimos carruajes transportan el botín a las naves que esperan vagamente, mitad en el mar mitad en la arena, la hora de zarpar rumbo a sus moradas, diez años enteros después de que las dejaron atrás. Algunas naves ya se habían adelantado y ahora estarían navegando cansinamente en medio del Egeo. Quedaban alrededor del patriarca Agamenón, Diomedes y Menelao, el sabio rey de Pilos Néstor y Él. El temible y astuto Odiseo. Estos últimos días no solo permanecía inquieto y malhumorado si bien enojado y molesto con varios de sus compañeros de batalla, por razones que ni el más adivino acertaría. Más bien, no había razones reales, estaba enfadado y basta. Después de diez años de miseria, guerras y tormentos, alguien tenía que pagar por ello, y claro no podrían ser sus compañeros de aventuras, sino otro donde descargaría su ira y su cólera.


ODISEO Y EL NAVEGANTE, Cap.2, Máron, un regalo útil y generoso

Odiseo y el Navegante
Cap 2. Máron, un regalo útil y generoso

Cayeron como infausto huracán, los guerreros del jónico sobre la despreocupada ciudad de ‘Ismaro, con lanzas, flechas, hachas y espadas. La tierra rugía bajo el ímpetu de los vengadores. No hubo clemencia para nadie. Ni siquiera para los pacíficos pastores y los campesinos. No quedó cuerpo, ni casa de pie, ni granero. Se separaron los troncos de las cabezas y las extremidades del tronco. Guerreros y civiles tuvieron el mismo trato, mujeres y ancianos también. Los dioses, que eran de todos iguales, ocultaron sus rostros de enojo. Se escandalizaron que un mortal, cuan venerado que fuese, se hubiese atrevido a repartir justicia o muerte, derechos que solo ellos poseían.

tavrokathapsia toros

το καικι Καλυψω μπορει...

έ, de engaño, Un paréntesis imaginado…

έ, de engaño
Un paréntesis imaginado…
…Pasó la mano por la frente y sintió el arroyuelo templado de sangre, que fluía a borbotones entre sus cejas húmedas. Luego, daba un pequeño salto y desaparecía de nuevo bajo el poblado bigote…«¡La salumbre que vierte en mi boca es sangre!»,