LA VENGANZA DEL AMOR

La Venganza Del Amor
Un cuento mitológico
La bella Bolina era una doncella que vivía en una menuda aldea entre dos minúsculos ríos. Jarádro y Meliquio. Este último que su serpenteante estuario desembocaba al golfo Criseo era suave, ondulado y encantador. Por eso lo llamaban melifluo. Mientras Jarádro, que fluía entre barrancos, se jactaba por ser violento y tormentoso, repleto de curvas, cascadas y torrentes. (…)


Un fragmento…intimo

 SAPFO/ΣΑΠΦΩ
  La cantora de versos

…Una pequeña parte del nuevo libro con adaptaciones de poemas del griego al castellano y viceversa sobre poetas de vidas tormentosas… R d F

…μια παιδούλα τρυφερή λεπτή που μάζευε

αγκαλιές λουλούδια

που η φωνή της κι απ’ της λύρας

είναι ακόμη πιο γλυκιά

πιο λευκή κι απ’ το γάλα

πιο γλυκόπιοτη από το νερό

πιο μελωδική απ’ τη λύρα

πιο γαύρη απ’ της φοράδας

πιο βελούδινη απ’ το ρόδο

πιο τρυφερή απ’ το ρούχο το απαλό

πιο πολύτιμη από το χρυσάφι.”

Fragmentos traducidos por el premio nobel Odisseas Elitis

132/156

1.

Mocita delicada y tierna recogía

flores silvestres que llevaba en su regazo.

Su voz delataba, dulce -de lira- melodía,

pálida como la leche amamantada

melosa como el agua alcalina

y como el arpa más cadenciosa

Como la yegua altiva y desbocada

y la tez de una rosa opalina,

igual de fina que una prenda delicada

y del dorado vellocino hebra fina. (…)


¡CATALUÑA ES GRIEGA!

¡CATALUÑA ES GRIEGA!
¡Ese territorio es mío! Por permanencia y civilización…
    Después de más de diez siglos de potestad y de suma influencia Helena, ¡me pertenece por igual! O más.
    ¡A mí y a los íberos! Y a los layetanos…

    Los íberos unionistas y mestizos. Los íberos helenos, tartesios, indigetes, ausetanos o layetanos. ¡No ha lugar a consultas, secesiones y segregación!

     Y si alguien pretende falsamente Libertad, POR MÍ (demandando por igual MI LIBERTAD de expresión y mi derecho de pertenencia que no a decidir), ES LIBRE de irse por el mismo camino que siguió Aníbal para cruzar los Pirineos. Pero, por favor, ¡dejen aquí a mis layetanos!


Paella in-sumisa vs bocadillo modesto

DE SEGREGACIONES, NÚMEROS BISONANTES Y PAELLAS PERO CON SUFRIMIENTO.
          ¡No hay nada más abominable, y que más huella que una paella pasada! ¡Y llega al hedor más insoportable si encima es masiva! ((En paellera grande y pretenciosa).


¡El civismo insoportable de los Vikingos! 1

¡El civismo insoportable de los Vikingos!
…¿A que a los mediterráneos nos tachan de cotillas y cuentistas? Emborrachad a un gran danés y os pondrá a todos los compañeros de baldíos y a los amigos en común de desmerecedores de lo mínimo y …mejor que se queden quietos antes de ser fulminados.,,
… Oye amigo mío, AUNQUE FUESE; …QUE NO LO ES, …AUNQUE FUESE… ME DEJARÍAS SENTIRME VIKINGO FARSANTE, ANTES QUE, ¿FESTIVO MEDITERRÁNEO? A TI TE PREGUNTO (…)


¿Y SI REPARTIMOS CATALUÑA?

¿ Y POR QUÉ NO REPARTIMOS CATALUÑA?
Si tanto se empeñan algunos – unos que su radicalización que supera lo cotidiano, lo que realmente interesa y otros que en su empeño de militarizar el conflicto se ciegan a contemplar las circunstancias- ¿Por qué no repartir la tierra donde viven casi a partes iguales? Total ni unos son mas ni los otros pocos, ni unos son rubios, ni morenos los contrarios. Ni unos son “herederos” naturales, ni bastardos son los otros. Ni esa tierra es de los puristas ni es territorio conquistado. Pero si no hay manera de discutirlo, pues, a repartirlo!


EL NAVEGANTE: Canto IX. La aniquilación tenía su alegato.

EL NAVEGANTE: Canto IX. La aniquilación tenía su alegato.

Lo demás es casi como siempre. Después de la destrucción, llegan los pacificadores. Reparten justicia a los vencedores e injusticia a los derrotados y ¡proclaman la paz! «¡Ceded, itacenses! ¡La guerra ha terminado! Temed la venganza de los dioses, dejad de matar». La intervención divina en su apogeo. Primero dejan que la muerte actúe, luego piden el perdón y la penitencia. Y luego se establecen los pactos, que llevarán otra vez a los poderosos a la regencia y los plebeyos a su triste realidad… Y de tal manera –¡Oh Atenea!– podrán vivir para siempre en amor y paz. (…)