LISBOA, Tras las huellas del Manuel I, el afortunado


LISBOA, Tras las huellas del Manuel I, el afortunado

¡La ida!

                    Quien vaya a Lisboa, se suba a un taxi cualquiera y pregunte que es lo que debería visitar primero, tendrá como respuesta, corta y sin muchas explicaciones pero siempre cortes tal y como son los Portugueses, el Monasterio Dos Jerónimos de Santa María de Belem. Y así, bien pronto por la mañana, nos encontramos deslumbrados frente a una grandeza que tardó en construirse casi cuatro siglos! Allí, está enterrado, mano a mano con su esposa María, hija de Fernando e Isabel, el Rey “Afortunado” del gran Portugal de los siglos V y VI, Manuel el Primero. Él mismo ordeno su construcción en 1501 para conmemorar a Vasco de Gama a su vuelta de las Indias. Este gran navegante portugués también está enterrado en el mismo monasterio. Muy cerca de los dos grandes poetas del pequeño estado Ibérico, Luis de Camões y Fernando Pessoa. El monasterio es el punto B del celebrado triángulo escaleno de la ciudad, punto C es la verdaderamente única Torre de Belem y punto A el monumento de los descubrimientos / Pedrao los Descubrimientos/, que parece que acaricia las olas que unen el Atlántico con el río Tajo. Pero antes de que las olas nos lleven tras los pasos de Manuel, hagamos una primera parada muy cerca del monasterio para probar uno de los famosos postres de Lisboa en la Casa Pasteis de Belem. Si hay mucha cola, nos llevamos todos los que podemos “para llevar” y continuamos con nuestra vuelta. Si hemos alquilado un coche subimos por la ladera de San Jerónimo por la homónima avenida hasta llegar al Palacio Nacional de Ajuda, el último palacio real en construirse en Lisboa en el siglo XIX. Monumento magnífico e interesante y nos dará el tiempo justo, / no nos olvidemos de que en Portugal comen muy temprano, hacia la una comen y hacia las ocho cenan /, para continuar nuestro camino hacia el Alto de Ajuda, justo antes de la entrada al gran parque de Monsanto para nuestra cita con el mejor restaurante de pescado de la ciudad. ¡Pero ojo! ¡¡Sólo para bolsillos llenos!! Si sois de los que quieren sacrificar otra cosa para reforzar la teoría de que “Esta vida es muy cara, pero la otra no nos interesa”, entonces aquí está la dirección y algunas sugerencias. Mercado do Peixe, Estrada Pedro Teixeira 78, Vila Simao. Tlf con código 0035 1213616070. En la entrada nos harán esperar junto a recepción para llevarnos cuando nos toque a los bancos, donde encontraremos todo tipo de pescados y mariscos frescos. Nosotros elegimos y nosotros pagamos! El chef delante de nuestros ojos solo se ocupa de una cocción increíble y un plato sin fallos. El intenso vino “blanco” /Vinho Verde/ va muy bien con lo que elegimos. Recomendamos el Casal Mendes, afrutado con notas de melón, el Casal García con una ligera efervescencia, fresco y equilibrado, con sólo 10 puntos, y para los exigentes, Quinta do Dorado Dorado Auratus el Superior. Y ahora el truco inteligente. Cuando os acompañen hasta la mesa, con inocencia pero astutamente, antes de irse dejaran encima de la mesa pequeños platos y postres. Queso, jamón, etc. Sin tocarlos y con amabilidad decid “Preferimos esperar a lo que hemos pedido para no llenarnos desde ahora”. Esta respuesta inteligente nos será de gran ahorro ya que estos sencillos postres que veis se cobran ricamente. La comida en el “Mercado de Pescado” puede permanecer tan memorable como una noche de Fado que … vamos a dar un paseo por el Sintra imperial donde encontraremos de nuevo a Manuel, nuestro Guía real.

La Bahia

Vista de la bahía desde el Alhama

Ha llegado el momento de que demos un respiro a nuestras cansadas piernas en las cómodas camas del hotel que en mi opinión es mejor que este en la Avenida Liberdade alrededor de la Praça Pombal, ideal situación para disfrutar de todo lo que nos queda por ver en esta ciudad de exploradores donde la arquitectura desde el siglo XV fue llamada Manuelina en honor a su mecenas Don Manuel Primero. Los más jóvenes exploramos las colinas del Alfama, y las vistas del Bairro Alto. Los demás leen en la guía de la ciudad que la antigua tradición sostiene que Odiseo / Ulises fundó Ulisipo / Olysippos incluso antes de ser fundada por los fenicios. Los jóvenes, nos sentamos en las mesas redondas alrededor de la estatua de bronce de Pessoa en Chiado y pedimos un auténtico Bica número 1. En ningún sitio, en ninguno de mis muchos viajes he disfrutado de un expreso tan bueno. El placer se multiplica cuando caminando por Libertade hacia el corazón de la ciudad, la plaza de Rossio, me detengo en cada pequeño café para disfrutar uno tras otros de esos pocos miligramos de líquido oscuro que tan solo cubren el interior de la taza. La cafetería con la estatua de Pessoa, llamada A Brasileira está a la salida del ascensor de Santa Justa que une el barrio bajo (Baixa portugués) con el barrio alto (Chiado). Frente al café muy a menudo encontramos músicos callejeros tocando Folk o Jazz Latino entreteniendo a los viandantes. Claro que para disfrutar de música lusa uno se tiene que sumergir en la melodía melancólica del Fado, sobre esto mucho se ha escrito y dicho pero yo, discretamente, sugeriría dos locales nocturnos. Básicamente, el Clube de Fado de Mario Pacheco en la Alfama, RS Joao da Praca 94. Pacheco ha ganado muchos premios y es un virtuoso de la guitarra portuguesa, la Voluta y la española, la viola. No sugiero algo especial para comer. La verdad es que estos lugares son caros y la gastronomía es bastante rudimentaria. El escuchar a la jovencísima Cuca Roseta y a la fadista absoluta María da Fe en el Senhor Vinho, en la Rua do Meio a Lapa 8, (que a pesar de ser bastante turístico vale verdaderamente la pena) te transporta con las alas del placer sobre los rojos tejados de Lisboa. En el Clube do Fado sobresale entre los demás Miguel Capucho. Todos los lunes y miércoles el pequeño y auténtico local la Tasca Do Chico se llena de vida, en el Bairro Alto, rua diario de noticia 39 con fadistas espontáneos, en cambio los domingos se llena de su propio repertorio. Los amantes de la música probablemente conocen bien los diferentes tipos de fado y los mejores artistas, yo sólo daré mi opinión personal para aquellos que quieren iniciarse a través de lo desconocido. Sin duda en los primeros puestos esta la inolvidable Amalia Rodríguez y el radical Zeca (José Afonso) que ya no están entre nosotros pero sus canciones sí. La canción más famosa de Zeca, dedicada a Grandola un pequeño pueblo al sur de la capital, se convirtió en el himno de la revolución de los claveles contra la dictadura de Salazar. Otros discos que podéis comprar es el Dulce Pontes que ha cantado con Giorgos Dalaras o el de Marisa con su exótica fineza llena de gran sensibilidad. Fernando Machado Soares y Antonio Basta también me parecen dignos de mención. De los cantantes jóvenes yo nombraría a Camane, Misia, Cristina Branco, Mafalda Arnauth, la oftalmóloga Kátia Gueréiro y la deslumbrante Cuca Roseta que aun ahora podemos disfrutarla en el Clube do Fado, mientras no sea muy famosa. De otras tendencias musicales distinguimos a Teresa Salgueiro ex cantante del grupo más famoso de Portugal, Madredeus, también a la emergente Carminho, a la melódica Kátia Aveiro de Madeira que comenzó como Ronalnta, la artística Lura originaria del Cabo Verde que canta la música de sus padres, mornas y coladeras así como la prolífica artista, cineasta, actriz y cantante, María de Medeiros. Dada la lengua y los lazos a Lisboa, también podemos encontrar mucha música brasileña, la música de Cabo Verde, Angola y Mozambique. Mencionare algunos desconocidos para el público en general ya que mencionar a Cesárea Évora o Gaetano Velloso pienso es innecesario. Así menciono a Tito París, Mayra Andrade, Maria Alice, Ildo Lobo y el gran Amandio Cabral (tenéis que escuchar Tristalegria) de Cabo Verde así como Clara Nunes, Rosa Pazos, Mariza Monte, Chico Buarque, de Brasil. Muy cerca del café A Brasileira en la Rúa Garrett Chiado, se encuentra la librería más antigua del mundo, la Librería Bertrand, hoy convertida en cadena de librerías en todo el país. Siempre intento robar unos minutos, incluso horas, para rebuscar entre sus estantes libros y CDs, especialmente sobre el Fado. A origen do Fado es un libro con cuatro CDs para todo aquél que se quiera introducir a esta música. Camoes escribió sobre el Fado: “El amor, los celos, el fresno, el dolor y el pecado. Todos ellos existen, todos tristes, todo esto es el fado!” ¡Lo mismo se podría decir sobre el Rempetiko! Pessoa agrego “El fado ni es feliz ni es triste. Es el agotamiento del alma todopoderosa…!” En esta misma librería encontrareis una guía de la ciudad única escrita por el mismísimo Fernando Pessoa. Es un libro rojo, muy característico, que domina la sección turística. Aquellos que tengan un interés por la literatura podrán descubrir otros destacados autores portugueses así como brasileños como P. Coelho y Clarice Lispector. Os invito a no ignorar a mi cortés José Saramago, a Lidia Jorge que enseñó y aprendió en las colonias de Angola y Mozambique, a JM Eca de Queiros con su universalidad con el crimen del Padre Ammaro, y para reencontrar el hilo de los que nos trajo hasta aquí, a Damiao de Gois y la longitud de 1566 “El Feliz Rey Manuel el Primero”, rey que tuvo una participación activa en el mantenimiento de la magnífica Catedral de SÉ que encontrareis a la subida del tranvía tradicional de Alfama (en árabe Refugio). Impresiona el Claustro del siglo XIII. Esa misma calle que nos dejó en el SÉ nos lleva ahora al Castillo de San Jorge, construido ahí donde se instalaron los primeros colonos visigodos de Lisboa en el siglo V. La colorida vista se une a la amplitud del rio, con sus techos rojos de la Alfama y los puentes colgantes sobre el río miran sin palabras la imponente estatua de Cristo Rei. Pero es hora de descansar un poco el alma de la belleza material y disfrutar de un delicioso café en las mesas del Aura Lunge Café, en la Plaza Comercio que encontramos frente a nosotros al bajar todo recto desde el castillo hacia el mar. O un poco más arriba en la Plaza Rossio en el corazón de la ciudad que alberga el famoso Teatro Nacional / Opera y la hermosa estación desde donde salen trenes hacia Sintra, en el famoso art deco Café Nicola. ¿Y si es la hora de comer? Aquí tenemos un segundo truquillo. En el Aura Lunge tienen un menú de mediodía muy económico y equilibrado. Pedidlo. Para los más románticos que prefieran el cafe Nicolá también hay menús para grupos. Sino, justo al lado, en el A Ginjinha podéis disfrutar de un vasito del homónimo licor de cerezas o guindas, raki y azúcar, y así conservar todo vuestro apetito para una cena informal en uno de los lugares más inesperados de Lisboa, el restaurante, bar, escuela de circo, teatro al aire libre y escenario de música, la Casa Chapito! En la Rua da Costa do Castelo 1, tlf 00351218855550, a tan solo cinco minutos del Castillo de San Jorge y la Catedral SÉ. Comida tradicional portuguesa, también tienen pescado, bonitas vistas y precios razonables. En el bar, Bartó a partir de las 10 y hasta las dos de la madrugada podéis encontrar música, teatro y pantomima teatral con un rico programa que encontrareis en www.chapito.org. Si prefiere visitarlo para el almuerzo se puede combinar con el museo del fado que está un poco al sur de Chapito: www.museodofado.pt. Para vegetarianos se puede visitar el Café Taborda, que se encuentra en el teatro del mismo nombre, al norte del Castillo. Para aquellos que prefiaren algo rápido y para comer de pie esta el económico pero tradicional Verde Perto, entre el castillo y SÉ, en la Rua da Costa do Castelo 26. Para los amantes de la carne está el Adega Dantas en la rua Marechal Saldanha 15 en el mirador de Santa Catarina justo después del A brasileira. Por el mismo barrio hay mucho restaurantes pequeños y economicos. Para los que tienen un el monedero más grueso y son fanáticos del pescado los llevaremos hasta la Avenida Do Libertade 155, justo al lado del Hotel Sofitel hay un edificio neoclásico esquinero donde se encuentra Ribadouro que ya tiene casi 70 años, la Cervejaria, símbolo de los que saben comer bien en Lisboa. Si queremos reservar mesa lo podemos hacer llamando al 213549411. Encontraremos multitud de platos pesqueros, camarones, cangrejos, ostras, bacalao frito, y también cerdo cocinado como se hace típicamente en Alentejo, en el distrito interior de Portugal. Cerramos así este ciclo sugiriendo los vinos tintos apropiados de Douro, Alentejo o Bairrada y por supuesto el famoso Oporto! El Red Casa Ferreirinha Esteva DO Douro es un vino especial muy armonioso e intenso, con un sabor suave que tiene notas de clavo y canela. El precio lo hace aún más atractivo si cabe, 6€ para la cosecha de 2011. Del Alentejo recomendamos el Ea 2010, sencillo y mayoritariamente compuesto de Syrah que acompañara harmónicamente carnes y quesos, y si no lo tienen el Dom Rafael del 2010 también es una buena opción, es más comercial, pero es de buena calidad y precio. De Bairrada recomendamos algo superior pero a muy buen precio. El Nossa 2010 de la bodega Filipa Pato. De la misma bodega vale la pena probar el Lokal Silex; en general la bodega Filipa Pato es una bodega que gusta mucho. Para cualquier hora del día sugerimos una copa del formidable vino portugués Porto, los que más nos gustan no el Ferreira Porto Tawny o el Cruz Tawny. ¡Afortunadamente, hay decenas de miles de vinos que podríamos recomendar ya que el país, al igual que Manuel, es feliz y gracioso!

Si es usted poco convencional, antes de dirigirse a Sintra debería ver el Museo Nacional de Carruajes! Es algo que no se encuentra en otros lugares y gusta mucho! Carruajes espectaculares de los siglos XVI al XX. En caso que haya niños recomendamos el Acuario, uno de los más grandes de Europa. También el museo arqueológico y etnológico que están al lado del monasterio de San Jerónimo, si tienen tiempo e interesa. Sino también es muy interesante el museo del folklore. Y por supuesto para los amantes de la música, a parte del museo del Fado del que ya hemos hablado está el museo de la Señora Amalia Rodrigues. Si bien no es un museo en si / el original esta reconstruido en Ilhavo /, la visita vale la pena especialmente la tienda para las señoras y el Clube de Coleccionistas de la famosa fábrica de porcelana Vista Alegre, Almirante Gago Coutinho 76 en Chiado.

¡La vuelta!

El tren sale con frecuencia de la estación del Rossio hacia Sintra o SINTRA, palabra única con mayúsculas en el viaje. Es la parte romántica de nuestro viaje. Atraviesa valles y bosques de eucalipto antes de llegar a la estación del “paraíso terrenal”, tal y como Lord Byron lo describió. Desde ahí, ya sea a pie, en bus o en taxi llegaremos a la Plaza de la República donde nos espera Dom Manuel Primero, para guiarnos hacia el Palacio Nacional de Sintra, el museo de los 40,000 juguetes de todos los tiempos, la pastelería Piriquita donde podemos disfrutar de una Queijada (tal y como disfrutaríamos de un galaktomboureko por ejemplo), las estrechas calles con tiendas de todo tipo de souvenirs y pequeños restaurantes como el Loja do Vinho donde podemos probar embutidos y quesos de la región y los interminable vinos de Portugal. En otros lugares podemos encontrar ostras y camarones así como pinchos de sardinas a la parrilla, marinadas con el inigualable Viña Verde. Si se ha venido en coche, podemos dedicar un poco de tiempo a seguir la carretera interior para ver el Palacio de Queluz. Así podremos subir cómodamente al Palacio de Pena, situado en lo alto de la colina cercana, palacio de caballeros que fue construido sobre los cimientos del monasterio que imagino nuestro viajero en el año 1503 y que el amante Byron soñaba como el cenit de dos amantes. En el palacio real, también considerado como el Palacio Consistorial de la ciudad, la sala de armas está decorada con 72 cabezas de ciervos y el techo del salón de las urracas esta decorado con dibujos de 136 cuervos. Este paraíso del gran Byron acoge entre otros, el festival de música y la feria del libro a finales de junio. Así como noches de baile durante todo el mes de agosto, también la feria de artesanía los 15 primeros días del mes. Además el día 1 de octubre se celebra el día mundial de la música. Si vamos en coche vale la pena regresar por la carretera de la costa para primero disfrutar del Cabo de Roca sobre el que el poeta dijo: “aquí es el fin de la tierra y el comienzo del mar”, y desde ahí pasar por Cascais y también por el aristocrático Estoril con su famoso casino, en caso que a alguien le sobre dinero para jugar! En Cascais, pueblo burgués pero a la vez pesquero, vale la pena visitar Ceramicarte en la calle Largo da Assuncao 3. Con un poco de suerte podemos encontrar a mi amigo, Luis Soares de Mozambique, tallando una de su fantástica cerámica. No perdáis la oportunidad de haceros con algo suyo, aunque sea una de sus baldosas azules. El talento de Luis ha superado las fronteras ibero-atlánticas. Si a la vuelta no hay tiempo de pasar por Cascais, os recuerdo que podéis encontrar su obra en Sintra, Estoril y también en Lisboa. Si es verano, antes de volver a Olissippo podéis disfrutar de un chapuzón en la gran playa de Carcavelos, templo de los exigentes surfistas internacionales, con vistas a la fortaleza en el horizonte esperando la llegada de Cabral, tras su descubrimiento de Brasil.
Dejo a su imaginación el resto, disfrutar de una Buena comida en Estoril, jugar a golf en Sintra, paseos por la exposición internacional de Lisboa, recordar glorias del pasado y ver los trofeos en el mítico estadio Da Luz del Benfica. Yo voy a rememorar lo visitado en el bonito y barato, / pequeño tercer truco/ y a pesar de que no acostumbro a nombrar hoteles, Sofitel, en la avenida Libertade. Cuál es? Pensar con antelación y reservar pronto, y así disfrutar de todos los triunfos que la modernidad ofrece! La cama y el edredón de plumas nos viajara directamente a los brazos de Morfeo haciéndonos soñar con volver muy pronto a esta ciudad!
Si los tres o cuatro días de viaje pueden extenderse a una semana o diez días entonces se abre ante nosotros la oportunidad de visitar a una distancia relativamente corta de Lisboa lugares no menos atractivos como el Évora y el Beja romano, también Nazaré, un extraño pueblo de pescadores, Óvidos y el monasterio de Batalha, incluso la secreta Coimbra donde se puede hacer una parada en el restaurante Palacio de Bucaco para un rico desayuno o una cena disfrutando de un vino tinto de la vecina Mealhada.
No pensemos en los muchos museos, monumentos, restaurantes e información que faltan de esta pequeña vuelta por la ciudad de los colores (para más información hay las guías Lisboa inside, Follow my Lisboa, My own Lisboa,Visit Lisboa, Touring Lisboa ,Guía de Lisboa), pero recordar lo que hemos escuchamos, todo lo nuevo que hemos aprendido y todo lo que el corazón ha disfrutado. Ni más rápido, ni más lento, sino que hemos conocido otros ritmos. Bellos sueños a ritmo de un fado de la gran Amalia que incluso Don Manuel anhelaría. La Lisboa antigua, con un ritmo diferente…
Lisboa velha cidade/Cheia de encanto e beleza/!…Olhai, senhors, esta Lisboa d´outras eras/Dos cinco reis, das esperas….
Lisboa Antigua ciudad/ llena de encanto y belleza /… Mirad esta ciudad de otros tiempos señores/ la Lisboa de cinco reyes, la ciudad llena de expectativas …

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